Por qué leerlo
Invita a mirar la comida con curiosidad científica y a descubrir que algunas respuestas no son tan obvias.
Descripción
Este libro explica, desde criterios botánicos y ejemplos cotidianos, por qué algunas cosas que llamamos verduras también pueden ser frutas.
Con una propuesta lúdica y clara, abre conversación sobre plantas, alimentos y diversidad natural sin perder el tono infantil.