Por qué leerlo
Convierte a una bruja escondida en las pantallas en una fábula directa sobre el exceso digital y el valor de las cosas simples de la vida cotidiana.
Reseña
En La bruja de los mil pixeles, una bruja se esconde detrás de las pantallas y hechiza a niñas y niños hasta apartarlos de juegos, conversaciones y otros placeres cotidianos. Paulina Jara utiliza esa figura fantástica para representar el poder de atracción que pueden ejercer los dispositivos cuando terminan ocupando casi toda la atención disponible.
La historia funciona como fábula contemporánea antes que como explicación científica sobre tecnología. Su metáfora permite que familias y escuelas conversen sobre tiempo de pantalla, hábitos y alternativas sin convertir el dispositivo en un villano real. El objetivo está en recuperar equilibrio y recordar que existen experiencias valiosas fuera del mundo digital. Es una lectura infantil directa y visual, especialmente útil cuando se busca abrir una conversación sobre límites sin recurrir únicamente a órdenes o prohibiciones.
Disponible para retiro o despacho a todo Chile.