Por qué leerlo
Alberto Montt trabaja el miedo a la oscuridad desde el humor visual y la complicidad con lectores pequeños.
Reseña
No apagues la luz parte de un momento muy reconocible: llega la hora de dormir, la habitación queda en silencio y la imaginación empieza a llenar la oscuridad de posibilidades. Alberto Montt utiliza esa inquietud infantil como materia de juego gráfico, permitiendo que aquello que asusta pueda observarse, exagerarse y transformarse dentro de la página.
El libro funciona porque no niega el miedo ni lo trata como algo ridículo. En cambio, lo convierte en una experiencia compartida que puede provocar risa y conversación. La brevedad favorece la lectura antes de dormir y permite volver varias veces sobre las imágenes para descubrir detalles. Es un álbum adecuado para familias con niños pequeños que buscan hablar de temores nocturnos desde el humor y sin convertir el momento en una lección solemne.
Disponible para retiro o despacho a todo Chile.