Por qué leerlo
La fantasía vuelve conversables tensiones familiares reales: normas, deseos y frustración aparecen disfrazados de brujería, creando distancia suficiente para hablar de convivencia.
Descripción
¡Socorro! Vivo con una bruja utiliza la figura de la bruja para representar tensiones domésticas, deseos y límites. La narración aborda normas de convivencia desde un lugar lúdico y reconocible.
El cuento permite conversar sobre acuerdos, frustración y acompañamiento adulto sin volver abstractos los temas de crianza. Su fuerza está en traducir conflictos familiares en una escena fantástica y cercana.
Disponible para retiro o despacho a todo Chile.